PREGUNTAS FRECUENTES

Orientadas a ayudar al profesional sanitario a responder en su consulta a los pacientes.

Chikungunya proviene de la lengua makonde (África oriental) y significa “el que se encorva”, en referencia al fuerte dolor articular que produce y la postura encorvada que adoptan los pacientes afectados.

El virus chikungunya se transmite a los humanos a través de la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, principalmente Aedes aegypti (predominante en entornos urbanos) y Aedes albopictus (más frecuente en zonas rurales y periurbanas).

No, el chikungunya no se transmite de forma directa entre personas. Se requiere la picadura de un mosquito infectado.

No. El mosquito necesita un período de incubación de aproximadamente 2 a 10 días antes de poder transmitir el virus.

No. Sin presencia de mosquitos vectores, no hay transmisión local del virus.

Fiebre repentina, dolor intenso en las articulaciones (a menudo incapacitante), erupciones cutáneas, cefalea, fatiga y dolor muscular.

Los síntomas agudos suelen durar entre 5 y 10 días. Sin embargo, el dolor articular puede persistir durante semanas o meses.

Aunque comparten vectores y algunos síntomas, el chikungunya se caracteriza por dolor articular más intenso y prolongado. No suele causar hemorragias ni complicaciones neurológicas como el zika.

No existe un tratamiento antiviral específico. El manejo es sintomático con paracetamol y reposo. Se deben evitar los AINEs hasta descartar chicungunya.

Si presentas fiebre alta persistente, dolor severo, signos de deshidratación o si eres una persona vulnerable (embarazada, inmunocomprometido o mayor), acude al centro de salud.

Artritis post-viral prolongada, fatiga crónica y, en raros casos, afectación neurológica o cardiovascular, sobre todo en personas mayores o con comorbilidades.

No. La infección por chikungunya suele conferir inmunidad de por vida contra el mismo genotipo.

Tres principales: genotipo Asiático, genotipo ECSA (Este-Centro-Sur África) y el del oeste africano. El ECSA/IOL es el dominante en América.

Los genotipos son variantes genéticas del virus. Aunque no cambian drásticamente el cuadro clínico, pueden afectar la diseminación o la adaptación a nuevos vectores.

Sí. Actualmente hay dos vacunas autorizadas en varios países: Ixchiq® (Valneva) y Vimkunya® (Bavarian Nordic), ambas en dosis única.

Personas que viajan a zonas de alta transmisión, mayores de 12 o 18 años según la vacuna, y grupos vulnerables según evaluación individual del riesgo.

Ambas han mostrado seroconversión superior al 95%. Vimkunya® tiene mejor perfil de seguridad en mayores e inmunodeprimidos por no ser replicativa.

Como toda vacuna, pueden producir efectos leves (dolor local, fiebre, fatiga). Ixchiq® tuvo restricción temporal en mayores por eventos graves raros.

La inmunidad comienza a desarrollarse desde la primera semana y se considera eficaz desde los 21 días postvacunación.

Evitar picaduras mediante repelente, ropa que cubra el cuerpo, uso de mosquiteras, y control del mosquito en el entorno (eliminación de criaderos).

Muy alto en países como Brasil, Paraguay, Bolivia, Colombia y República Dominicana. Se han registrado brotes masivos desde 2014.

Sí, aunque bajo. Se han documentado brotes autóctonos en Italia, Francia y España en veranos recientes, especialmente en zonas con Aedes albopictus.

Durante las estaciones lluviosas o húmedas y en climas tropicales o subtropicales, cuando aumentan las poblaciones de mosquitos.

Sí. Puede transmitirse verticalmente al final del embarazo y causar infección neonatal. La vacunación debe evaluarse individualmente.

Es extremadamente raro, pero teóricamente posible. Algunos países han establecido controles específicos en zonas epidémicas.

Brasil es el país con más casos notificados de chikungunya en el mundo en 2023, con más de 2,3 millones de casos reportados oficialmente.

Estudios en Brasil han demostrado que las mujeres adultas son más propensas a sufrir síntomas articulares persistentes tras la infección por chikungunya.

Gracias a la implementación de PCR y serología en algunas redes nacionales de vigilancia, ha mejorado la capacidad diagnóstica. No obstante, todavía existen países y regiones con subregistro de casos.

El chikungunya ha generado altos costes sanitarios en los países afectados, debido al elevado número de consultas, hospitalizaciones y seguimiento prolongado de los casos con síntomas crónicos articulares.

Consultar con antelación, valorar la vacunación, usar repelente y ropa protectora, e informarse sobre la situación local en fuentes fiables como el CHIKV Atlas.