Se han confirmado 38 casos autóctonos de Chikungunya en las regiones de Provence-Alpes-Côte d’Azur, Corsica, Occitanie, Auvergne-Rhône-Alpes, Grand Est y Nouvelle-Aquitaine en Francia, ilustrando el riesgo de transmisión local. Además, se han confirmado 833 casos importados, muchos de ellos de viajeros de Réunion y Mayotte desde mayo de 2025. Un estudio reciente muestra que el virus infecta condrocitos, contribuyendo a enfermedades musculoesqueléticas crónicas. Se han aprobado vacunas en EE. UU. y Europa.

El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por mosquitos del género Aedes (especialmente Aedes aegypti y Aedes albopictus), presente en muchas regiones tropicales y subtropicales. Se manifiesta principalmente con fiebre alta de inicio brusco y fuertes dolores articulares que pueden persistir durante semanas o meses. No existe tratamiento antiviral específico, pero se dispone de dos vacunas autorizadas en algunos países. La prevención se basa en la protección frente a picaduras (uso de repelente, ropa adecuada, mosquiteras) y en el control de criaderos de mosquitos. La vacunación puede considerarse en personas con riesgo elevado de exposición. La vigilancia epidemiológica y la detección temprana son clave para evitar la expansión geográfica del virus.



