El virus chikungunya (CHIKV) es una arbovirosis transmitida por mosquitos del género Aedes, asociada no solo a enfermedad febril aguda sino también a una alta frecuencia de artralgias persistentes, con especial impacto en personas mayores y pacientes con comorbilidades. En las últimas décadas ha experimentado una amplia expansión geográfica, con brotes recurrentes en África, Asia y América, y episodios de transmisión autóctona en Europa, lo que confiere un riesgo real de introducción y transmisión local en países no endémicos, incluida España.
En el ámbito del viajero internacional, el chikungunya constituye una causa relevante de enfermedad importada. La evidencia reciente demuestra que el riesgo no se limita a estancias prolongadas ni a perfiles clásicos de alta exposición (como los VFR), ya que se han documentado infecciones en viajeros con estancias cortas durante brotes activos. Por ello, la intensidad de la transmisión en destino, el entorno de exposición y las características clínicas del viajero deben primar sobre la duración del viaje en la valoración del riesgo.
El documento señala que actualmente existen dos vacunas frente al chikungunya, aunque solo una está disponible en España, lo que condiciona las recomendaciones prácticas. La vacunación se plantea como un complemento —no un sustituto— de las medidas clásicas de protección frente a la picadura de mosquitos, y debe indicarse tras una evaluación individualizada del riesgo.
GEPI-SEIMC establece distintos escenarios de recomendación:
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Vacunación fuertemente recomendada en viajeros a zonas con brotes activos o transmisión intensa, independientemente de la duración del viaje, y en viajeros con factores de riesgo de enfermedad grave o crónica.
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Vacunación recomendada en viajeros de larga estancia, viajeros frecuentes y VFR que se desplacen a zonas con transmisión documentada en los últimos años.
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Valorar vacunación en viajeros con exposición relevante a mosquitos (actividades al aire libre, estancias prolongadas, alojamientos sin medidas de protección adecuadas).
Se subraya la importancia de administrar la vacuna al menos 14 días antes de la exposición, no recomendar de forma sistemática la serología previa y prestar especial atención a situaciones especiales como el embarazo, la inmunosupresión y la edad avanzada, donde la prevención adquiere un valor clave por el riesgo de enfermedad persistente y complicaciones.
En conjunto, el posicionamiento de GEPI-SEIMC refuerza la necesidad de un enfoque proactivo y personalizado en la prevención del chikungunya en viajeros, integrando la vacunación —cuando esté indicada— con información actualizada, vigilancia epidemiológica y medidas de protección frente al vector.
Descargar: Posicionamiento-Chikungunya-vacuna-viajeros



